| ANTIINFLAMATORIOS
NO ESTEROIDEOS Y PATOLOGÍA PÉPTICA
José Pablo Rincon Fuentes
José Luis Martinez Porras
Cesar Barrios Peinado
Servicio Gastroenterologia Clinica Puerta
de Hierro Madrid
Los AINES constituyen hoy en día uno de los grupos
farmacológicos de mayor utilización en el campo
médico, tanto por su consumo según demanda propia
del paciente, como por su extensión paulatina hacia
el tratamiento de distintas patologías de un número
mayor de especialidades médicas y quirúrgicas.
Contribuye a su expansión su gran efectividad en el
control de los procesos álgidos, así como por
su efectividad antiinflamatoria tanto en entidades de curso
agudo como en los de progresión más crónica.
Dada su amplia utilización, y en ocasiones sin una
supervisión médica adecuada se producen un número
nada despreciable de efectos adversos de diversa cuantía.
Estos, cuando asientan sobre pacientes con una carga adicional
morbiliforme que condiciona una limitación hemodinámica
en la adaptación al stress fisiológico, pueden
llegar desencadenar un fatal desenlace. Aunque estos fármacos
presentan unos adecuados perfiles de seguridad su principal
limitación continua siendo los efectos adversos gastrointestinales.
Estos pueden abarcar desde una simple sintomatología
dispéptica de mayor o menor cuantía, a desarrollar
ulceraciones en la mucosa que pueden complicarse con hemorragia
o perforación, complicaciones potencialmente letales.
Así se estima que la sintomatología dispéptica
puede aparecer entre 5 al 20 % de los consumidores de AINES,
presentando lesiones ulcerosas un 15-30% de ellos y hemorragia
o perforación en una frecuencia de 1 a 4% por año
1, 2. Los efectos deletéreos de los AINES se sitúan
básicamente en el marco gastroduodenal donde producen
erosiones y lesiones ulcerosas de la mucosa con el consiguiente
riesgo de sangrado (la más frecuente), perforación
y obstrucción. Un gran porcentaje de sujetos que reciben
AAS presentan algún tipo de lesión visible por
endoscopia (hemorragias subepiteliales, erosiones) en los
primeros días de su consumo 3. Al cuantificar la yatrogenia
de los AINES conviene realizarlo en función de eventos
clínicos serios como son la hemorragia, la perforación
y la obstrucción. Dado su extendida y amplia utilización
(aunque únicamente una pequeña proporción
desarrolle estos efectos indeseables, el número absoluto
de ellos es muy elevado), y dado que muchas de dichas complicaciones
asientan sobre personas de edad avanzada o con una morbilidad
subyacente importante se deben plantear estrategias de prevención
de tales eventos.
La traumatología ha experimentado en los últimos
años un rápido crecimiento en cuanto a las técnicas
empleadas en las patologías que trata, así como
en los resultados que se obtienen de ellas. No obstante muchas
de las patologías sobre las que actúa y en muchos
de los postoperatorios o tratamientos conservadores que plantea
el control del dolor y la inflamación siguen siendo
pilares principales de su terapéutica. Hacia ellos
se han dirigido los AINES y cabe decir que con muy buen resultado.
Dado la gran eficacia clínica de los AINES y la no
despreciable tasa de efectos adversos que presentan se han
diseñado, especialmente en los últimos años,
estrategias que obvien estos efectos secundarios. Ello se
ha conseguido básicamente en dos líneas de actuación.
Por una parte modificando farmacológicamente estos
AINES para sin perder propiedades antiinflamatorias reducir
su capacidad erosiva sobre la mucosa digestiva. Y por otra,
con la administración conjunta de otros fármacos,
llamados gastroprotectores, que implementen la resistencia
mucosa gastrointestinal contra estos AINES.
Cada día van apareciendo fármacos con un mejor
perfil terapéutico en función del fin buscado,
ya sea este analgésico, antipirético o antiinflamatorio
puramente. Pero todavía el fármaco ideal no
ha llegado en donde los efectos secundarios estén por
completo ausentes y su empleo en una amplia base poblacional
no entrañe ningún efecto adverso notable. Por
ello sigue siendo labor del facultativo el adecuar la prescripción
al enfermo y su proceso, y no a la enfermedad en general como
decían los llamados clásicos de la medicina.
La indagación de AINES con un mejor perfil terapéutico
ha conducido a cambios en su formulación y la investigación
se ha centrado sobre la inhibición selectiva de las
isoformas de la ciclooxigenasa (COX). Por ello se ha buscado
preferencia en la actuación sobre la isoforma COX-2
(responsable de los efectos flogóticos) respetando
la COX-1 (protagonista en la defensa de la mucosa gastroduodenal
por su participación en la producción de prostaglandinas).
Así moléculas como el celecoxib y rofecoxib
han mostrado inhibición selectiva de la COX 2 manteniendo
su potencia antiinflamatoria con un paralelo descenso en la
capacidad gastroerosiva 4. No obstante aun es pronto para
aseverar su falta de efectos secundarios sobre otros procesos
como pueden ser la remodelación ósea, nefropatías
y sobre la fertilidad 5.
Ante todo modelo terapéutico debemos seguir unos pasos
o etapas que a continuación se detallan y que en la
gran mayoría de las ocasiones va dilucidar el planteamiento
a seguir con el uso de los AINES. La pauta básica es
que el fármaco a utilizar esté realmente indicado.
Con ello nos referimos a la práctica muy extendida
de usar moléculas con gran poder antiinflamatorio para
procesos banales o en los que el componente pirético
o álgico predomine sobre el inflamatorio. Así
en estas circunstancias cabe recurrir a productos tales como
paracetamol solo o en asociación con opiáceos
menores o el empleo de pirazolonas o tramadol. Y siguiendo
en esta línea se puede uno apoyar en medidas no farmacológicas
tales como rehabilitación, pérdida de peso,
hidroterapia para el control del proceso de base.
Si el AINE es realmente preciso, valorando su indicación,
se debe escoger aquel con menor efecto gastroerosivo y con
la menor dosis eficaz posible. Hoy en día se podrá
considerar el posible uso de los AINES con actuación
selectiva sobre la COX-2. Estas recomendaciones se basan en
estudios donde se ha demostrado el diferente poder lesivo
sobre la mucosa gastroduonenal de cada uno de los AINES en
función de su poder antiinflamatorio y sus propiedades
farmacocinéticas. Así en la siguiente tabla
se muestra una clasificación de los mismos atendiendo
a esta característica (tabla 1) 6. No obstante recordar
que ninguna dosis de los mismos es totalmente inocua, ya que
en estudios de gran envergadura se ha mostrado que incluso
una dosis de 75 mg o menor de aspirina es suficiente para
producir lesión. Junto con ello se deberá evitar
en lo posible el empleo simultaneo de varios AINES y el uso
concomitante de corticoterapia y anticoagulación ya
que en estas circunstancias se potencian los efectos deletéreos.
La evidencia científica muestra que no todos los pacientes
están predispuestos de la misma forma a presentar efectos
adversos gastrointestinales con el uso de los AINES. Por tanto
serán en los que presenten determinados factores de
riesgo sobre los que tendremos que actuar preferencialmente
planteando una estrategia preventiva de tales eventos. Se
han definido tales factores de riesgo y se muestran en la
siguiente tabla (tabla 2) 1. El factor más importante
de estos es la historia ulcerosa, o de complicaciones de la
misma en el pasado. El límite de edad no hay un consenso
pleno pero muchos trabajos encuentran significación
a partir de los 60-65 años. Los esteroides en monoterapia
no aumentan el riesgo de complicaciones, pero si cuando se
asocian con AINES. Las enfermedades graves concomitantes (cardiovasculares,
diabetes y la artritis reumatoide severa) condicionan ya sea
por mayor consumo de AINES en ellas o por limitación
en la adaptación al stress de una complicación
una mayor carga de morbilidad y mortalidad en las mismas.
En caso de encontrase alguno de ellos se plantea la necesidad
de gastroprotección. Y es aquí donde se centra
la acción de otros fármacos llamados gastroprotectores,
cuya actuación potencia los mecanismos regenerativos
y de defensa de la barrera mucosa gastrointestinal.
Varios medicamentos se han investigado y de ellos los que
han demostrado en los diversos trabajos una mejor efectividad
en la prevención tanto de lesiones como de sucesos
clínicos serios han sido el misoprostol y los inhibidores
de la bomba de protones (IBP).
Por tanto en pacientes con uno o más factores de riesgo,
que precisen un AINE clásico deben recibir un tratamiento
preventivo (misoprostol, IBP) paralelo. El misoprostol mostró
a todas luces que reducía el número de sucesos
adversos del uso de los AINES 7. Presenta cierta incomodidad
posológica ya que se necesita al menos una dosis de
200 mg / 8 horas para prevenir las úlceras gástricas
y presenta efectos secundarios en el 30% de los pacientes
que lo consumen, como diarrea y dolor abdominal, sin olvidar
su capacidad abortiva. Los IBP son fármacos muy eficaces
en el manejo sintomático y en la profilaxis tanto primaria
como secundaria de la patología péptica clásica
y en la secundaria al consumo de AINES. Distintos trabajos
muestran esta superioridad del omeprazol frente a placebo
u otros fármacos en este campo (SCUR, OPPULENT, OMMIUM,
ASTRONAUT 8, 9, 10, 11). Por su buena posología (una
sola dosis de 20 mg al día), mejoría de los
síntomas dispépticos y ausencia de efectos secundarios
molestos, la preferencia se sitúa por un IBP como el
omeprazol. Nuevos estudios van demostrando un beneficio similar
en los otros IBP.
Bibliografía
1-Wolfe MM, Lichtenstein DR, Singh G. Gastrointestinal toxicity
of nonsteroidal antiinflammatory drugs. N Engl J Med 1999;
340:1888-99
2-Hawkey CJ. Non steroidal anti-inflamatory drugs and ulcers:
facts and figures multiply, but do they add up ? Br Med J.
1990; 300: 278-284.
3-Hoftiezer JW, O´Laughlin JC, Ivey KJ. Effects of
24 hours of aspirin, Buffering, paracetamol and placebo on
normal human gastroduodenal mucosa. Gut 1982; 23: 692-97.
4-Langman MJ, Jensen DM, Watson DJ et al. Adverse upper gastrointestinal
effects of rofecoxib compared with NSAIDS. JAMA 1999; 282:
1929-33.
5-Schnnitzer TH. Cyclooxygenase-2-Specific Inhibitors : are
they safe?. Am J Med 2001; 110: 46S-49S.
6-Henry D, Lim L, García Rodríguez LA, Gutthann
SP, Carson JF, Griffin M, Savage R, Logan R, Moride Y, Hawkey
C, Hill S, Fries JT. Variability in risk of gastrointestinal
complications with individual non-steroidal anti-inflammatory
drugs: results of a collaborative meta-analysis. Br Med J
1996;312:1563-6.
7- Silverstein FE, Graham DY, Senior JR, Davies HW, Struthers
HJ, Bittman RM, Geis S. Misoprostol reduces serious gastrointestinal
complications in patients with rheumatoid arhritis receiving
nonsteroidal, antiinflammatory drugs. Ann Intern Med 1995;123:241-49.
8-Ekstrom P, Carling L, Wetterhaus S et al. Prevention of
peptic ulcer and dyspeptic symptoms with omeprazole in patients
receveing continuos nonsteroidal antiinflammatory drug therapy-
a Nordic multicentre study. Scand J Gastroenterol 1996;31
:753-58.
9-Cullen D, Bardhan KD, Eisner M, et al. Primary gastroduodenal
prophylaxis with omeprazole for NSAIDS users. Gastroenterology
1996;110:A86.
10-Hawkey CJ, Karrasch JA, Szczepañski L, Walker DG,
Barkun A, Swannel AJ, Yeomans ND. Omeprazole compared with
misoprostol for ulcers associated with nonsteroidal antiinflammatory
drugs. N Engl J Med 1998; 338:727-34.
11-Yeomans ND, Tulassay Z, Juhasz L, Racz I, Howard JM, Van
Rensburg CJ, Swannel AJ, Hawkey CS. A comparison of omeprazole
with ranitidine for ulcers associated with nonsteroidal anitinfiammatory
drugs. N Engl J Med 1998;338:719-26.
Tabla 1
Riesgo relativo de complicaciones gastrointestinales
comparando diferentes AINES. (14).
Fármaco |
Riesgo
relativo |
| Ibuprofeno |
1,0 |
| Aspirina |
1,6 |
| Diclofenaco |
1,8 |
| Sulindac |
2,1 |
| Naproxen |
2,2 |
| Indometacina |
2,4 |
| Tolmetil
|
3,0 |
| Piroxicam |
3,8 |
| Ketoprofeno |
4,2 |
Tabla 2
Factores de riesgo de las lesiones gastroduodenales
Historia
previa de úlcera o sus complicaciones
(hemorragia, perforación, obstrucción) |
| Altas
dosis o asociación de AINES |
| Uso
simultáneo de esteroides o anticoagulación |
| Edad
avanzada ( > 60-65 años) |
| Enfermedad
sistémica importante |
|